SUMANDO CORAZONES

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BIENVENIDOS A ESTA NUESTRA ESCUELA DE VIDA

HE PLANTADO Y HA BROTADO. TODO LO QUE HABITA ESTE RINCÓN ES DE IDA Y VUELTA. QUE LA ROSA DEL GOZO FLOREZCA EN VUESTROS CORAZONES.


CANTO Y GRITO FUERTEMENTE A LA FUGACIDAD DE LA VIDA, DE AHÍ MI PASIÓN POR VIVIR SÓLO DE LO ÚNICO QUE POSEO CERTERAMENTE: EL INSTANTE .

LA AUTO-DEMOSTRACIÓN DE UNA BUENA AUTOESTIMA, DEL AUTO-REENCUENTRO, NO SE DA NORMALMENTE EN DÍAS SOLEADOS, ESA SITUACIÓN ES DEMASIADO SENCILLA, PARA RECONOCER Y RE-NACER EN LA LUZ HAY QUE SUMERGIRSE PRIMERO EN LA OSCURIDAD, ES AHÍ DONDE HAY QUE SER CONSCIENTE DE NUESTRA FUERZA, PARA ASÍ PODER TOMAR EL IMPULSO NECESARIO PARA LLEGAR A ACARICIAR A LAS ESTRELLAS.


TODOS VUESTROS COMENTARIOS ACARICIAN MI SER, MI ESENCIA, MI ALMA, MI TODA YO. SOIS AMOR... GRACIAS DESDE LO MAS PROFUNDO DE MI CORAZON..

Guerrer@s de Luz - Los autentic@s dueños de este blog

jueves

EL SECRETO DE LA DUALIDAD FEMENINA


A veces las mujeres se cansan y se ponen nerviosas aguardando que sus compañeros las comprendan. «¿Cómo es posible que no sepan lo que pienso y lo que quiero?”, se preguntan. Las mujeres se hartan de hacerse esta pregunta. Pero el dilema tiene una solución que es eficaz y efectiva.

Sí una mujer quiere que su compañero responda de esta manera, tendrá que enseñarle el secreto de la dualidad femenina. Tendrá que hablarle de la mujer interior, aquella que, añadida a ella misma, suma dos. Y lo hará enseñando a su compañero a hacerle dos preguntas falsamente sencillas que conseguirán que se sienta vista, oída y conocida.

La primera pregunta es la siguiente: «¿Qué es lo que quieres?” Casi todo el mundo suele formular una versión de esta pregunta. Pero hay otra pregunta más esencial y es la siguiente: «¿Qué es lo que quiere tu yo profundo?”

Si un hombre pasa por alto la doble naturaleza de una mujer y la toma por lo que parece, lo más seguro es que se lleve una sorpresa, pues, cuando la naturaleza salvaje de la mujer surge de las profundidades y empieza a dejar sentir su presencia, a menudo tiene unas ideas, unos intereses y unos sentimientos muy distintos de los que había puesto de manifiesto anteriormente.

Para entablar una relación segura, la mujer tendrá que hacerle a su compañero estas mismas preguntas. En nuestra calidad de mujeres, nosotras aprendemos a interrogar las dos facetas de nuestra naturaleza y también las de los demás. A través de la información que recibimos de ambas facetas, podemos establecer con toda claridad qué es lo que más valoramos y actuar en consecuencia.

Cuando una mujer consulta su doble naturaleza, busca, examina y toma muestras de un material que está más allá de la conciencia y que, por consiguiente, resulta muchas veces sorprendente por su contenido y su elaboración y es a menudo extremadamente valioso.

Para amar a una mujer, el hombre tiene que amar también su naturaleza indómita. Si la mujer acepta a un compañero que no sabe o no puede amar su otra faceta, tendrá la sensación de que la han desmontado y cojeará como si estuviera averiada.

Por consiguiente, los hombres, al igual que las mujeres, tienen que averiguar también el nombre de su doble naturaleza. El amante más estimado, el pariente y el amigo más apreciado, el «hombre salvaje” más estimable es el que desea aprender. Aquellos que no disfrutan con el aprendizaje, los que no se sienten atraídos por las nuevas ideas y experiencias, no pueden desarrollarse más allá del poste del camino junto al cual están descansando en este momento. Si existe una fuerza que alimenta la raíz del dolor, ésta es la negativa a aprender más allá del momento presente.

Sabemos que la criatura del hombre salvaje está buscando su propia mujer terrenal. Tanto si uno tiene miedo como si no, el hecho de dejarse conmover por el alma salvaje de otra persona constituye un profundo acto de amor. En un mundo en el que los seres humanos tienen siempre tanto miedo de «perder”, hay demasiadas murallas protectoras que impiden la disolución de las personas en la numinosidad de otra alma humana.

El compañero de la mujer salvaje es el que posee tenacidad y paciencia espirituales, el que es capaz de enviar su propia naturaleza instintiva a atisbar bajo la tienda de la vida espiritual de una mujer y comprender lo que ve y oye allí. El mejor partido es el hombre que insiste en regresar para intentar comprender, el que no permite que los espectáculos secundarios que encuentra por el camino lo aparten de su propósito.

La tarea salvaje del hombre es por tanto la de descubrir los verdaderos nombres de la mujer y no hacer mal uso de este conocimiento para ejercer su poder sobre ella, sino captar y comprender la sustancia numinosa de que está hecha, dejarse inundar, sorprender, escandalizar e incluso atemorizar por ella. Y permanecer a su lado. Y cantarle sus nombres. Eso hará que a la mujer le brillen los ojos y que a él le brillen a su vez los suyos.



Mujeres que corren con los lobos de Clarissa Pinkola Estés

13 comentarios:

Eurice dijo...

Que grandes enseñanzas se obtienen a traves de tu blog Rosa.
Ciertamente si los hombres comprendiesen nuestra dualidad la relación de pareja podria decirse que rozaría la perfección...
Pero hay de aquellos hombres que hacen mal uso de los secretos y los utilizan para ejercer el dominio y el poder simbolo de EL MACHISMO.
Voy hacerme con el libro de Clarissa.
Gracias Rosa por aportar más sabiduria a mis pobres neuronas.

WHO dijo...

Una Matrioska pudiera ser una buen símbolo de la mente femenina en ocasiones, todas las capas interiores contenidas en una sola, pero descubrirlas no sólo es tarea del hombre, la mujer debe ser capaz de mostrarlas sin ambages ni dobleces.
En cualquier caso, os queremos mucho, al menos a las mujeres de mi vida las amo y respeto profundamente aunque en ocasiones no sepa a cual de ellas me dirijo.
Un beso trifásico, Who.

Lucero dijo...

En este Jueves.. paso solo a saludarte y desearte un bello fin de semana.

Sabes....
¿Con qué se alimenta una flor?
Con muchas gotitas de amor...
Grandes partículas de amistad...
Gran dosis de paciencia...
Y sobre todo; con infinitas dosis de humanidad.
Tú eres la flor de mi amistad...
¡No la dejes secar, por favor!

Gracias por tus comentarios besitosss

Darkalice dijo...

Qué identificada me he sentido con lo que dices y cuánta razón...era como estar leyendo lo que piensa mi interior concretada en palabras...lástima que plantearlo o hablar de tu yo interior es como un lenguaje en chino en algunos chicos...afortunadamente no todos los hombres son iguales, igual que no todas las mujeres...agradezco que lo hayas publicado y me pasaré por aquí mucho más a menudo...Muchas graciaaaaaaaas....

Mª JOSE dijo...

MUY BUEN LIBRO ROSA Y MAARAVILLOSA ENSEÑANZA.
BESOS.MJ

RMC dijo...

Hoy compartes un interesante texto que nos induce a pensar y reflexionar, las diferencias entre los caracteres del hombre y la mujer siempre han sido motivo de disputas, lo mejor el dialogo y saber entender y comprender, muy valiosa la información que nos transmites,
te felicito guapa.
que tengas una feliz semana
un beso.

Reysagrado dijo...

Para mí, las Mujeres, como los Hombres, somos en realidad TRES:

La Niña Interior...

La Mujer Exterior...

La Diosa Invisible, Salvaje, Incontrolable...

Un Hombre tiene exactamente lo mismo en su versión masculina. Lo único que éste, por regla general, no suele indagar tanto en su YO interior y se queda casi siempre en sus aspectos más superficiales. Sea por motivos sociológicos o educacionales, el hombre suele prescindir de su Niño Interior. Se dice equivocadamente que "ya se ha convertido en todo un hombre" cuando deja de comportarse como lo haría un Niño.

La Mujer plena es aquella que conoce sus tres facetas, las acepta y las vive con intensidad. Y sólo esa Mujer buscará a su Hombre completo, aquel que no tenga miedo en mostrar su propias facetas a la Mujer que mima (como Niña), ama (como Mujer) e idolatra (como Diosa).

Fernando dijo...

Pase a saludarte y a leer tu entrada, muy buena como siempre.
Excelente lección.
Besos.
Fer.

El Drac dijo...

Bueno amiguita no sé como será en tu país pero aquí las mujeres son BIEN mentirositas, mienten hasta cuando no hay necesidad, y sangronas a más no poder, a ver si me presentas una de tu país porque la verdad yo aquí YA PERDÍ LAS ESPERANZAS. UN ABRAZO.

Nélida dijo...

Yo creo que los hombres jamás llegarán a entender a las mujeres...para nosotras es más fácil llegar a entenderles, son más simples, no son tan complicados como nosotras.

¡Somos muy complicadas!

kenya dijo...

Pienso que no se fijan demasiado en nuestras pequeñas cosas,en nuestros gustos , inquietudes, temores. Más de uno a la hora de comprar pequeños detalles dicen .. comprate lo que tú quieras, porque como no sé ,si lo que yo te voy a comprar, te vaya a gustar.
..¡Por dios ....... y seguramente lleve 20 años conviviendo con ella y no la conoce.
para ellos es mucho más sencillo el no conocernos.
Beso

ROSA LA ARAUCANA dijo...

CUANDO SEAMOS CONSCIENTES UNA VEZ INTEGRADA LA COMPRENSION DE QUE LOS HOMBRES SON DE MARTE Y LAS MUJERES DE VENUS. ATRAEREMOS AL HOMBRE O A LA MUJER QUE SEPA COMPRENDER A NUESTROS NIÑOS INTERNOS.

BESOS DE LUZ

Anónimo dijo...

Claro 20 años de relación y efectivamente el hombre no llega a conocer a su mujer, qué irresponsable de las mujeres hecharle la culpa al hombre así facilonamente, no le falta mente (intelecto) al hombre, miren alrededor, no le falta sensibilidad sublime, quién puede rebatir ésto ?
No será que la mujer definitivamente lleva el disimulo, la mentira y la ignorancia a límites infantiles e insospechados nunca revelándose a su hombre por motivos estúpidos o inescrutablemente infantiles. Y luego lo disfraza de misterio, rosas y perfume, ahhh pero no se lo vayan a decir que te pueden acusar de insensible o baratamente de machista. Hay una asimetría en el tema femenino, también entiendo la empatía y el amor, lo he vivido, pero nunca se devela ella como es.