SUMANDO CORAZONES

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BIENVENIDOS A ESTA NUESTRA ESCUELA DE VIDA

HE PLANTADO Y HA BROTADO. TODO LO QUE HABITA ESTE RINCÓN ES DE IDA Y VUELTA. QUE LA ROSA DEL GOZO FLOREZCA EN VUESTROS CORAZONES.


CANTO Y GRITO FUERTEMENTE A LA FUGACIDAD DE LA VIDA, DE AHÍ MI PASIÓN POR VIVIR SÓLO DE LO ÚNICO QUE POSEO CERTERAMENTE: EL INSTANTE .

LA AUTO-DEMOSTRACIÓN DE UNA BUENA AUTOESTIMA, DEL AUTO-REENCUENTRO, NO SE DA NORMALMENTE EN DÍAS SOLEADOS, ESA SITUACIÓN ES DEMASIADO SENCILLA, PARA RECONOCER Y RE-NACER EN LA LUZ HAY QUE SUMERGIRSE PRIMERO EN LA OSCURIDAD, ES AHÍ DONDE HAY QUE SER CONSCIENTE DE NUESTRA FUERZA, PARA ASÍ PODER TOMAR EL IMPULSO NECESARIO PARA LLEGAR A ACARICIAR A LAS ESTRELLAS.


TODOS VUESTROS COMENTARIOS ACARICIAN MI SER, MI ESENCIA, MI ALMA, MI TODA YO. SOIS AMOR... GRACIAS DESDE LO MAS PROFUNDO DE MI CORAZON..

Guerrer@s de Luz - Los autentic@s dueños de este blog

viernes

¿QUÉ ES UN LÍMITE?






Los límites no tienen nada que ver con decir al otro lo que tiene que 

hacer. Es decir a la otra persona lo que tu harás ante su 

comportamiento indeseable o poco amable. Aprende como hacerlo 

en este artículo

Mis clientes a menudo me explican como ponen límites. Me cuentan algo como “ Puse un límite. Le dije que dejara de humillarme en público” o “puse un límite. Le dije que de ahora en adelante tenía que llegar a la hora” o “ puse un límite. Le dije que tenía que dejar de criticarme”.
Esto no son límites. Un límite no tiene nada que ver con decir a otra persona lo que tiene que hacer. Es decir a la otra persona qué es lo que tu harás ante el continuo comportamiento indeseable y poco considerado de los otros. Aunque es duro de aceptar para la mayoría, no podemos controlar el comportamiento de los demás. Lo único que podemos controlar en nuestra propia respuesta ante el comportamiento de los demás.
Los límites tienen que ver con decir tu verdad y actuar de acuerdo a ella. Por ejemplo:
 “No estoy dispuesto/a a estar  contigo en público cuando me humillas. La próxima vez que lo hagas, diré a todo el mundo que no estoy dispuesto/a a que me hagas de menos nunca más. Después me iré y me llevaré el coche o cogeré un taxi.”
 “No estoy dispuesto/a a llegar tarde a los sitios porque tu te retrases. La próxima que se te haga tarde, me iré sin ti. Si sigues retrasándote, simplemente me plantearé el ir en distintos coches”
“Tus continuas críticas me hacen sentir fatal. De ahora en adelante, cuando me critiques, te diré que eso me hace sentir mal y me iré de la habitación”
Después, por supuesto, tienes que realizar la acción que has dicho que vas a hacer. Si no lo haces, lo que has dicho es más una manipulación que una verdad. Un límite no es nada hasta que estés dispuesto/a a llevar a cabo la acción.
Lo más difícil de esto tiene que ver con la intención. Si tu intención es controlar a la otra persona más que cuidar de forma amorosa de ti misma/o, entonces tu declaración y la acción a realizar no es más que otra forma de control. Si tu deseo es tomar responsabilidad por ti misma/o, entonces tu tono de voz será calmado y harás saber a la otra persona que es lo que harás o estás haciendo. Si tu deseo es controlar a la otra persona, entonces tu tono de voz será de enfado y acusador, y tu energía será dura y cerrada.
No podemos esconder nuestra intención – siempre se notará por nuestra energía y nuestro tono de voz. Sin embargo si  intentas enmascarar la intención de controlar, el otro siempre terminará dándose cuenta y reaccionará con su propio comportamiento controlador.
Actúas desde el poder personal cuando tu intención es cuidar  de ti misma/o de forma amorosa más que controlar al otro. Teniendo en cuenta que no podemos controlar al otro, el intentarlo sólo te hará sentir frustración y falta de poder.
El desafío de esto es realizar acciones amorosas en tu propio beneficio. Para cuidar de forma amorosa de ti misma/o, necesitas dejar de tener en cuenta como se sentirá la otra persona o como se comportará. Si estás pensando en cómo se sentirá el otro ante tus acciones, entonces no serás capaz de llevar a cabo la acción amorosa. Si piensas más en el otro, por ejemplo, “ se sentirá herido/a y se enfadará si dejo la fiesta” o “ se enfadará conmigo si me voy sin el/ella” o “él se sentirá rechazado y me dirá que me escapo de los conflictos si salgo de la habitación cuando me critica” entonces no serás capaz de llevar a cabo la acción amorosa.
Solamente si sientes compasión por ti mismo/a serás capaz de actuar en tu propio beneficio. La compasión hacia ti mismo/a significa que estás dispuesto en un  100% responsabilizarte  de tus propios sentimientos,  en vez de  que  otro lo haga por ti o  en vez de  intentar controlar los sentimientos de los demás. Significa que estás dispuesto a que la otra persona se disguste contigo en lugar de  aceptar que el otro te trate de forma poco amable.

La gente suele ser el espejo de como nos tratamos. Si toleras un trato  poco amable, estás transmitiendo que está bienque te traten  mal. Cuando cuidas amorosamente de ti misma/o ante alguien que te trata de una forma desconsiderada, descubrirás que generalmente los demás te respetarán y te tratarán bien.

Por la Dra. Dr. Margaret Paul traducido por Arantza Ibarburu.

7 comentarios:

serpai dijo...

magnifica reflexion... la esty releyendo
pq es una vision interesante deltema.... te dejo mis saludos...!!

SERGIO

Kelly dijo...

Necesito aprender mucho de esta reflexión.
-Yo suelo poner límites, pero no funciona
-Yo pienso mucho en "cómo se sentirá el otro si yo" y siempre acabo perdiendo ya que antepongo los sentimientos de los demás a los míos.
-Me siento muy mal cuando se enfadan conmigo o se sienten dolidos por alguna actitud o palabras mías.
-Permito que me traten mal ya que quizás no me valore no me quiera a mi misma lo suficiente.
Como te he dicho necesito aprender mucho de esto.
Gracias Rosa.

Un abrazo

Mariana dijo...

Buen día Rosa...es tan gratificante comenzar mis mañanas leyéndote...gracias...cuánto se aprende.
Cariños : Mariana

Cesar dijo...

O el respeto empieza por respetarse a uno mismo, como la caridad...

Calma y tranquilidad en la lectura.

Coeli dijo...

Muy cierto, cuantas veces no sabemos poner esos limites que nos permitan querernos bien. Me has hecho reflexionar por lo que he dejado de hacer conmigo misma.

Gracias por compartirnos claridad.

Un fuerte abrazo

Nélida dijo...

Ahora me está tocando poner muchos límites a mi hija...

¡Qué edad más rebelde Dios mío!.

No veas qué miradas me lanza cuando la pongo esos límites, pero hay que hacerlo...algún día lo comprenderá.

J.Lorente dijo...

Desde luego, es el sistema correcto... Tú siempre tan acertada en tus reflexiones.

Creo que lo más difícil de llevar a cabo esto, es que con frecuencia nos preocupamos de los sentimientos de los demás más que de los nuestros. Cuesta mucho hacer sentir mal a alguien que amas... Pero a veces es necesario, por el bien de los dos.

Un Beso sin Límites, Rosa.